No recuerdo nunca haber sido flaca. Y eso que he pesado 61 kilos, que para mi altura (1.72) está muy bien. Pero en mi mente siempre estaba gorda. Y mucho. Desde que iba a la primaria y los dulces compañeritos me decían ballena hasta en mi viaje de egresados donde casi no salgo a bailar la primer noche (creo que era a "CEREBRO") por el ataque de depresión que me dió mirandome al espejo.
Sin embargo sé, por que las balanzas no mienten (no sería maravilloso si lo hicieran?), que nunca habia pesado tanto en toda mi vida. 111 kilosY pensar que a principios de este año gracias a una "gastritis amiga" había logrado llegar a pesar 78!
Ya sé no deberia agradecerle nada a una enfermedad pero he visto cosas peores, como una "ana" llamando a la anorexia su "diosa" y pidiendo que nadie la faltara el respeto. Eso sí es como idolatrar al cancer!
Pero me estoy yendo por las ramas. La idea es conseguir trabajo, casa, bajar 50 kilos (sé que es una meta poco realista pero amo los números redondos y así podría volver a aquellos añorados 61 kilos que sé que alguna vez tuve. No todos de una vez, claro. Por ahora los 78 de Febrero, que por casualidad fue también el "peso posible" que me recetó una nutricionista a la que fuí, no suenan nada mal. Incluso me daría por satisfecha en una "primera etapa" con pesar 99,950. Hay algo definitivamente positivo en saber que pesas menos de 100!
Pero como llegar al paraíso de donde fuí desterrada? Lo usual, dieta, ejercicio, mucha agua. No quiero aburrir a nadie con esos pormenores tipo "desayuné 2 tostadas y 1 café con leche sin azúcar" por que es un embole y además me conozco, acabaría por mentir y ocultar el "doble cuarto de libra con queso y las papas grandes" que me engullí en Mc Donalds.
Y mi arma secreta: Sibutramina. Nunca usé pastillas antes , ni fuí a un homeópata, porque he visto lo que le hacen a la gente. Mi mamá limpiaba nuestra casa de 2 pisos, 3 veces seguidas antes del mediodía. Pero situaciónes desesperadas requieren medidas extremas.
